cata de vino en Priorat

¡Cata de vino en Priorat!

Si crees que un lugar no puede activar tus sentidos, te equivocas: ¡pasa por el Priorat! Experimentarás el sabor de la buena gastronomía, los sonidos aún tradicionales y vistas y olores a naturaleza. Pero si hay un elemento importante en esta comarca del corazón de Tarragona es el vino. ¡Marida con pequeños sorbos la ruta que te proponemos y déjate seducir!

Un buen lugar para empezar es Els Guiamets, un oasis de tranquilidad limitado por las montañas de Tivissa y la Sierra de Llaberia. Desde sus calles silenciosas solo se escucha el susurro del viento, y el atardecer, si lo observas desde el pantano, te cautivará. Este pequeño pueblo situado a 226 metros de altura está rodeado por inmensas filas de viñas, olivos y almendros. Degusta sus productos en la tienda agrícolas y en restaurantes como el Mestral, que en algún momento ha ofrecido un timbal de arenque y manzana para chuparse los dedos. Pregunta si tienen ‘crestes’ (una especie de empanadillas hechas con masa de patata, huevo y harina y rellenas de carne rustida), ‘truites en suc’ (tortilla de huevos con salsa, judías y espinacas) o algún plato con bacalao o comida de caza, como la liebre. Si hace frío, métete entre pecho  y espalda un buen caldo o una sopa caliente, platos típicos del Priorat. Y si tienes posibilidad de probar la salsa romesco, a base de frutos secos de la zona … ¡no la desaproveches!

El vino del Priorat

El vino del Priorat se clasifica en la denominación de origen (DO) Priorat y en la denominación de origen cualificada (DOC) Montsant, según el lugar de la comarca donde se producen. En Els Guiamets, pídete Montsant. Quizá tengan Can Blau 2011, un vino tinto de crianza que ha estado nueve meses en barrica de roble francés, pero si no les queda, déjate aconsejar. Elige para pernoctar el hotel rural Can Torner, a cinco minutos andando y no tendrás ningún susto al volver a casa. Además, ¡te sentirás como en casa!

Muy cerca se sitúa Falset con su atractivo más importante, el Castillo del Vino. Si está abierto, este centro de interpretación te divertirá con montajes de lo más originales. La Cooperativa fue fundada en el año 1919. El edificio, modernista, es obra de un discípulo de Gaudí y alberga elementos en la fachada que rememoran la historia del pueblo. Actualmente es la sede de la Agrícola Falset-Marçà, resultado de dos bodegas cooperativas que se fusionaron. Su vino también está enmarcado en la denominación de origen (DO) Montsant, una joven denominación que desde que se constituyó en el año 2001 solo ha recibido elogios. ¡Va, anímate! ¡Compra alguna botella para saborearla en casa sin prisa! Con algo de suerte, encontrarás un Castell de Falset 2005…

Si te apetece, déjate caer por Mas Trucafort, en el kilómetro 1.5 de la carretera de Falset a Bellmunt. Es posible que en esta masía tengan dulces del Priorat, legados de pueblos como los romanos o los árabes. Degusta les archiconocidas ‘orelletes’ (pasta de sartén), las tortas, los ‘trossets’ (masa de torta espolvoreada con azúcar) o los ‘panellets’ y buñuelos, que ya tienen fama internacional. Y al final, prueba un vino rancio, dulce o un mistela, licores tradicionales y singulares obtenidos por vía oxidativa a partir de vinos blancos o negros. Ojo, tienen un volumen de grado alcohólico de entre el 15 y el 20%, pero es el perfecto maridaje para un postre ‘gourmet’ como el que te hemos propuesto.

El Priorat está salpicado de pueblos para visitar (Bellmunt del Priorat, la Vilella Baixa, la Vilella Alta, Gratallops, Porrera…), y casi todos tienen bodegas familiares de mayor o menor tamaño.

Como la de Burgos-Porta, en el término municipal de Poboleda. En terrazas de entre 300 y 500 metros de altitud se encuentran las viñas de un matrimonio, Salvador Burgos y Conxita Porta, que al amparo de una masía del siglo XVII han tomado las riendas de una empresa familiar de larga tradición vinícola. Por 10 euros la entrada, sumérgete en el mundo de los vinos ecológicos elaborados de forma artesanal pero con la aplicación de las más novedosas técnicas. ¡Y cátalos! Sabores como el de Mas Sinén no se olvidan fácilmente… Al producirse cerca del Parque Natural del Montsant, en un terreno más agreste, es, como todos los líquidos de esta bodega, de denominación de origen cualificada (DOC) Priorat. Pero es el ingrediente secreto de la pareja Burgos-Porta el que los hace especiales. ¡La pasión!

Tal vez a estas alturas se te haya abierto el apetito de la cultura. En ese caso, dirígete a Escaladei, donde se alza un antiguo monasterio bautizado con el mismo nombre (que significa “Escalera de Dios”). Es la primera cartuja de la Península Ibérica, y hasta 1835 atravesó épocas de gran esplendor en las que los monjes que allí vivían difundieron el cultivo de la viña y El Prior dio nombre a la comarca. Pero con la desamortización de los bienes de la iglesia, los monjes se vieron obligados a huir. La cartuja es ahora una ruina que, sin embargo, conserva su encanto. ¡Pasea por los tres claustros más conservados y por lo que queda de iglesia y refectorio! En la celda, imagínate ser un monje con la sierra del Montsant tras la ventana para meditar y leer…

El viaje toca a su fin, y Siurana, un pueblo al norte de la comarca encaramado en las alturas, es la mejor guinda del pastel. Visita los restos de su castillo árabe y el Salto de la Reina Mora, una sima así conocida desde que Abdelazia, hija del señor, saltó al abismo con su caballo para evitar caer en manos cristianas. El caballo intentó parar, pero el impulso era tan fuerte que se precipitaron al vacío, y hoy, cerca del precipicio, aún puede verse la marca de la herradura del animal. Si aún te queda tiempo, sube a La Trona, donde tendrás una panorámica que te dejará con la boca abierta.

¿A que esta cata del Priorat… te deja con ganas de más?

Si quieres más información, ponte en contacto con la Oficina de Turisme Del Priorat. ¡Qué aproveche!

 

Fuente: Oficina de Turisme del Priorat