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¡Llena tu despensa!

No hace falta estar embarazada para tener antojo de setas en primavera. Por eso, lo mejor es que aprendas a preparar en conserva los alimentos estacionales, que alcanzan su máxima calidad en una época determinada del año. ¡Acumúlalos en tu despensa y saboréalos siempre que quieras!

Conservar los alimentos no es nuevo. En épocas de escasez y desde los anales de la historia, el hombre aprendió, siempre con miedo a que vinieran tiempos peores. La observación y la experiencia le enseñaron que el frío los conservaba mejor; no es extraño que, ya en el Neolítico, el almacén fuera la parte más fresca de la cueva.  Con el fuego, descubrió el ahumado, y con el sol y el aire, pudo secar la comida. Pero fue en el siglo XIX cuando se creó el método para elaborar conservas de larga duración.

Este pedazo de historia te sirve para situarte, pero tranquila, no te vamos a hablar de la conservación industrial, sino de esa que puedes hacer en casa. Aunque en el proceso se pierden nutrientes (especialmente vitaminas por ser sensibles a la luz, el calor y el oxígeno), no son muchos más que los que desaparecen al preparar los alimentos de manera normal. A cambio, tus conservas te permiten disfrutar de los productos que te gustan todo el año, tener siempre algo a mano para invitar a tus amigas y aprovechar los ingredientes que están a punto de estropearse. ¿Más ventajas? ¡Que también lo notará tu bolsillo!

Trucos y consejos

  • ¡No desesperes! El ensayo-error será tu método más utilizado para hacer conservas caseras. Sobre todo al principio, porque sí, la experiencia es un grado. Pero los malos momentos desaparecerán de tu mente cuando puedas hacerte una tortilla de setas en verano o en diciembre o una tostada con mermelada de melocotón. ¡Porque tú lo vales!
  • Recipientes. Ollas, cacerolas y cazos de acero inoxidable, porcelana o tarros de cristal con boca ancha que resistan a las altas temperaturas. Tendrás que hervirlos 10 minutos a 100oC y asegurarte de que la tapa está intacta, porque si entra aire en el bote, no servirá de nada. Cuando los hayas esterilizado, rellénalos con los alimentos cocinados, en el caso de conservas de verduras y frutas, o con los productos crudos, como el aceite, vinagre o salmuera si se trata de pescados, setas u otros ingredientes. No los llenes hasta arriba, deja 1 cm vacío en la parte superior, y tápalo. Caliéntalos al baño maría durante 50 minutos a 90 oC para que se forme el vacío. Guárdalos en un lugar con poca luz y bien ventilados. Si les das la vuelta antes de guardarlos, podrás ver si pierden líquido. Si es así, tíralos.
  • Muchas posibilidades. Existen varias técnicas de conservación de alimentos. Las anchoas y las setas se pueden conservar en sal; los pimientos, tomates y aceitunas, en salmuera; y los pepinillos, las zanahorias o las alcaparras, en vinagre. ¿Más? En natural, en escabeche, en aceite… ¡bienvenida a un mundo nuevo!
  • El verano, para las mermeladas. Un consejo: en julio y agosto, prepara mermeladas. ¡Es el momento idóneo! También podrás hacer conservas de pimientos, tomates y bonito. ¡Viva el verano!
  • ¿Qué alimentos elijo para las conservas? Los alimentos frescos en buen estado; hortalizas, verduras y frutas sin golpes y que no estén ni muy verdes (al conservarlos pierden parte del sabor y resultarían insípidos) ni muy maduros (al prepararlos se romperían). Los encurtidos se ponen en salmuera (sal) antes de meterlos en vinagre, y los productos pequeños debes pincharlos con agujas de acero inoxidable para evitar que la pulpa se ennegrezca.
  • Higiene. Lavar bien los productos, las manos, la ropa, el pelo… Antes del envasado, lo mejor es que cocer los vegetales o escaldarlos durante 5 minutos. Esterilice los utensilios básicos en agua durante 15 minutos. ¡Ojo, queman! Sácalos sujetándolos con unas pinzas por el cuello.

Hay muchas recetas por Internet para conservar tus alimentos. Elige una, sigue estos consejos, pon etiqueta a tus frascos, no los apiles y… ¡marchando! Eso sí, aunque duran años, mejor consúmelas como máximo 12 meses después de su elaboración. ¡Mmmmm!