PICNIC

¡A tu salud, picnic!

No es ningún secreto que este año nos han arrebatado la primavera (¿dónde ha ido?) y que parece que el verano tardará en llegar.  Y con estas dos estaciones, esperamos con anhelo los picnics, esas ocasiones en que se junta un grupo de amigos o conocidos al aire libre para comer lo que cada uno ha llevado. Mantel de cuadros, cesta de mimbre… son detalles que hacen la escena más bucólica. Pero lo que importa es la calidad y la cantidad de lo que has de llevarte a la boca. Porque un picnic no tiene por qué ser una bomba de calorías y grasa.

Alimentos para picar

Opta por verduras crudas y frutas frescas ya preparadas, troceadas y puestas en una bolsa de plástico de las que se utilizan para congelar. Si quieres picoteo industrial, quizá la mejor opción es que sea integral.

Un imprescindible: la ensalada

Las de pasta o las de patatas con mayonesa tienen muchas calorías y favorecen el desarrollo de bacterias si no se conservan en la nevera. Pero si las haces de pasta integral, garbanzos o lentejas, te lucirás en el picnic con un plato sabroso, saludable y duradero. Si además añades alguna fuente proteica como el pollo, habrás hecho un plato fuerte riquísimo.

Ojo, ¡si no aliñas la ensalada hasta que la consumáis, se conservará mejor! Y por esto mismo es preferible también poner el atún, el maíz, la zanahoria o las aceitunas al momento, si es que tu ensalada lleva alguno de estos ingredientes.

Salsas

Si te apetece alguna salsa para acompañar a las verduras o a la ensalada, haz una de yogurt natural con hierbas, por ejemplo, que pegará con casi. Además, es baja en grasa y ligera. Otra opción es llevar una vinagreta cargadita de vinagre: tan solo 1/3 de aceite de oliva y 2/3 de vinagre balsámico. Por supuesto, tendrás que llevarlas en recipientes independientes para luego ponerlas in situ.

Bocadillos o sándwiches 

¿Un consejo? Llévalos integrales, sin untar el pan con mantequilla, margarina, mayonesa o aceite. Incluye verduras como lechuga, pollo picado, tomate, pepino, alfalfa o rúcula, serás la estrella del picnic saludable. Pero bueno, tranquila, que embutidos livianos, quesos blancos, pollo a la plancha, un poco de aguacate o hummus no hacen daño a nadie. En cuanto a la preparación, lo más recomendable es que los ingredientes que se puedan envasar al vacío, se lleven así, y el pan también, por separado.

Bebidas

La opción más saludable es optar por agua, zumos bajos en azúcar o té frío con limón sin azúcar. ¡Evita los refrescos con gas o de alta graduación calórica!

Postres

Aunque a nadie le amarga un dulce, los pinchos de frutas frescas o la ensalada de frutas siempre te sacarán de un apuro.

Hay muchas recetas saludables para picnic en Internet, diseminadas en páginas web y blogs. ¡Echa un vistazo e inspírate!

La preparación también importa

  • Lávate bien las manos al preparar los alimentos del picnic
  • Usa utensilios limpios y diferentes para cada alimento que prepares
  • Evita la contaminación cruzada, es decir, aquella que adquieren los alimentos cuando entran en contacto con otras sustancias que podrían ser nocivas. Un ejemplo típico es el contacto de la sangre de la carne con alimentos cocidos.
  • No prepares los alimentos con más de un día de anticipación.
  • Deja marinar los alimentos en el refrigerador y nunca a temperatura ambiente.

¡Sin impacto medioambiental

No hace falta insistir en que la naturaleza no tiene la culpa del ataque de hambre al aire libre de nuestro grupo de amigos, por tanto, cuando os vayáis, deberíais dejado todo limpio. Recoged los deshechos en bolsas y separa para reciclar.

Pero si te hace ilusión erigirte como “la ecologista por excelencia”, propón estas ideas (algunas un tanto peregrinas, pero bastante simpáticas) a la hora de hacer un picnic:

Comprar el Solar Bench, una mesa creada por una empresa canadiense que capta energía solar mediante paneles. Estos proporcionan, al mismo tiempo, sombra y electricidad. ¿Día nublado? No te preocupes. La batería almacena la energía generada los días de buen tiempo.

– Elegid platos y cubiertos ecológicos, hechos de madera biodegradable, por si a pesar de todo os dejáis alguno sin recoger. También hay cubiertos hechos a base de fibras naturales procedentes de la caña de azúcar o de maíz.

– ¿Os apetece café? Servido en One Cup, “la taza de café más verde del mundo”, según sus inventores, os sabrá a gloria. Y es que parece ser 100% biodegradable, emite un 65% menos de CO2   en su proceso de producción y su compostaje se completa en solo 90 días.