masaje facial

Guapa pese al estrés: apuesta por el masaje facial

El masaje facial puede concederte ese momento único y personal que te ayude a eliminar todas las cargas soportadas en el día que se ven reflejadas en ti.

Es importante que a lo largo del día puedas encontrar un momento para cuidarte y mimar tu piel como se merece. El masaje facial puede concederte ese momento único y personal que te ayude a eliminar todas las cargas soportadas en el día y que muchas veces se ven reflejadas en tu rostro. Además también puedes practicar técnicas de respiración.

Tienes que tener presente que tu rostro es la carta de presentación ante los demás, aunque puedas llegar a olvidarlo. Un masaje facial puede resultar una sensación muy placentera que te ayude a desconectar y librarte del estrés. ¡Éste es sólo uno de sus beneficios!

  • Crea sensación de bienestar
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Mejora el tono muscular y alivia tensiones musculares, así como el color y aspecto general de la piel
  • Elimina toxinas
  • Elimina bolsas en los ojos y las ojeras
  • Provoca un mayor intercambio de oxígeno y nutrientes estimulando la regeneración celular
  • Previene y trata síntomas de envejecimiento cutáneo
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¿Puedo darme un masaje facial yo misma?

¡Claro que sí! Puedes hacerlo incluso a diario. Es esencial que seas constante con tu masaje facial de modo que los resultados no sólo se noten sino que se mantengan. Antes de comenzar con el masaje facial debes tener completamente limpio tu cutis. Para ello puedes utilizar una infusión de manzanilla que dejará perfecto tu rostro para empezar. Lo mejor es utilizar aceites en vez de cremas, ya que, generalmente, suelen contener una mayor cantidad de grasa y los resultados no son los mismos.

Dependiendo del tipo de piel que tengas deberás utilizar un tipo u otro de aceite para tu masaje facial. Si tu piel es muy seca usa aceite de argán o de almendra o si por el contrario es intermedia o grasa, opta por el aceite de jojoba o una combinación de jojoba con ricino.

 

Pasos para un buen masaje facial

El masaje facial se basa en encontrar los puntos de tensión de los músculos de la cara y aplicar presión sobre ellos de modo que se relajen. Por ello, recorre durante tu masaje estos cuatro puntos clave.

  1. El contorno de los ojos es una  zona muy sensible y una de las primeras en las que se empiezan a notar los síntomas del estrés y el cansancio. Para relajar esta zona, da pequeñas palmaditas con las yemas de los dedos alrededor de los ojos y las sienes. Presiona con los dedos índices en  el entrecejo, una zona que recoge gran parte la tensión que acumulas. Realiza un movimiento de abajo hacia arriba, terminando en la frente.
  2. La frente es una de las zonas de la cara que mayor tensión puede llegar a acumular. Evita que la tensión se acumule en ella dando un masaje desde el centro hacia las sienes, sin apretar en exceso pues podríamos agravar el problema.
  3. La nariz también es un punto de tensión que se sitúa justo entre el puente de la nariz y los lagrimales. Una presión suave y continúa bajando por la zona que se encuentra bajo el párpado inferior, desde dentro hacia afuera, es genial para prevenir la posible aparición de bolsas en los ojos.
  4. Debes masajear la barbilla pellizcando suavemente su contorno y realizando un movimiento con los dedos partiendo desde el centro hasta terminar en las orejas. Este ejercicio te ayudará a mantener la piel del cuello firme.

Con estos sencillos masajes faciales conseguirás eliminar aquellos signos que hacen que tu contorno facial se vea desmejorado. De esta forma y siguiendo una rutina diaria podrás mantener una piel más sana y eliminar todas las cargas soportadas durante el día a día.