faja postparto

Consejos para el uso correcto de la faja postparto

Tu madre te dice una cosa, las amigas cada una tiene su opinión basada en la experiencia, y cuando buscas en revistas o por internet, las informaciones acerca del uso de la faja postparto son poco claras. Pero tu pregunta sigue siendo la misma, ¿es aconsejable usar la faja abdominal para recuperar la línea después de dar a luz?

El uso de la faja postparto no es ni indispensable ni inútil, aunque lo cierto es que en muchos casos puede ayudarte a recuperar más rápidamente la forma física y, sobre todo, atenuar los dolores de espalda y lumbares típicos del postparto.

Hoy venimos a aclararte las ideas, para que conozcas los detalles principales para un uso correcto de la faja postparto.

En primer lugar para que seas consciente de sus beneficios e inconvenientes, es importante que tengas claro que la faja postparto no es ningún remedio milagroso. La recuperación después de dar a luz es más o menos lenta dependiendo de varios factores, y es importante tener paciencia, ¡el estrés nunca es bueno!

Dicho esto, hay que destacar que la faja se puede usar tanto después de la cesárea como después de un parto natural.

Se empieza llevándola al principio una o dos horas al día, y a medida que te vas acostumbrando, aumentarás el tiempo de aplicación hasta un máximo de 8 horas al día. La duración máxima depende de cada una, de todas forma no se aconseja un uso por más de 3 meses después de dar a luz. Los músculos del abdomen tienen que acostumbrarse a trabajar sin “ayuda” y es oportuno complementar el uso de la faja con ejercicios tonificantes para recuperar la forma física lo más pronto.

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Por lo general es recomendable esperar al menos 40 días después del parto, antes de aplicar cualquier tipo de sostén para reacomodar los músculos abdominales. Sobre todo si has tenido un parto por cesárea, en este período darás tiempo a la herida de cicatrizar. También en las primeras semanas, el útero podrá volver a sus dimensiones normales y reposicionarse de la forma más natural.

Si no estás segura, puedes hacer unas pruebas aplicando la faja por poco tiempo para ver cómo te sientes y, si tienes dudas, es siempre oportuno que consultes tu médico o con la matrona.

En cuanto a modelos y tipos de fajas, hay una gran variedad en el mercado: tubulares, con tirantes, con sujetador, tipo short, con braga y pantalón. Elige la faja que te haga sentir más cómoda, no la que te comprima más. El material empleado para la fabricación de fajas postparto (casi siempre algodón y microfibra) es pensado para adaptarse a tu cuerpo a medida que vas recuperando tu peso habitual. Por eso no te preocupes, no tendrás que comprar varias conforme se vaya reduciendo el volumen abdominal. Además, las fajas abdominales para el periodo de cuarentena suelen tener enganches y velcro para que se puedan ajustar.

Eventuales problemas de estreñimiento relacionados al uso de la faja abdominal, se pueden solucionar reduciendo el tiempo de aplicación y añadiendo poco a poco algunos ejercicios físicos a tu rutina.

Ya después de la cuarentena y a medida que te sientas con fuerzas, puedes empezar a practicar ejercicios suaves para reforzar el abdomen y recuperar totalmente la funcionalidad de los órganos internos.

La recuperación de la musculatura del vientre, con o sin la ayuda de una faja abdominal, es muy importante para que no esfuerces la columna y vuelvas a recuperar tu biorritmo en el tiempo más breve.