fajas para adelgazar

Fajas para adelgazar: ¿verdadero o falso?

Desde hace algún tiempo existe un debate entre quienes son partidarias de utilizar fajas para adelgazar y quienes se oponen a ello. Aun así, estos productos siguen ocupando un lugar significativo en la variadísima oferta del sector de la estética, la salud y la belleza. Y tú, ¿eres partidaria de usar fajas para bajar de peso?

Consideraciones básicas sobre las fajas para adelgazar

Las llamadas fajas reductoras son uno de tantos productos de la industria de la belleza y la salud que nos ofrecen en la actualidad. Ocupan un lugar tan significativo como los complementos vitamínicos, las dietas equilibradas y sanas y los tratamientos estéticos.

Sin embargo, tienen la particularidad de que son un método individualizado, fácil de usar y relativamente menos costoso que otros. Cualquier persona puede adquirir una faja en el mercado e iniciar el tratamiento indicado.

De hecho, si te fijas un poco, existe una gran variedad de fajas en el mercado, casi una para cada necesidad: como fajas de reducción, moldeadoras, de postparto, correctoras de postura o quirúrgicas.

Muchas personas recurren a ellas con la esperanza de eliminar la grasa localizada en ciertas zonas del cuerpo —especialmente el abdomen— y perder peso de forma rápida. Si se trata de fajas térmicas, existe la creencia de que el proceso será cuestión de días o semanas. No obstante, no se trata de algo tan sencillo.

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¿Son efectivas las fajas para adelgazar?

No son una fórmula mágica ni contienen el secreto último para mantenerse en forma, pero son un complemento que puede ayudarte en tu propósito de eliminar unos cuantos kilos de más.

En favor de ellas hay que decir que contribuyen a reducir ciertas medidas, como por ejemplo en la cintura, aunque esto sólo es de forma temporal y no necesariamente indica una reducción de grasa. En la mayoría de los casos, lo que se reduce es el nivel de líquidos y de otros fluidos propios de cada zona.

Además, si inicias un tratamiento con una de estas fajas, debes tener claro que en ningún caso podrá sustituir a otros métodos de adelgazamiento, como por ejemplo las dietas sanas, las rutinas de ejercicio físico o los hábitos de vida saludable que practiques. Adelgazar es la suma de todos estos factores.

Tampoco puedes caer en un uso excesivo de las mismas, pues esto te puede generar efectos secundarios como la debilitación de la musculatura en la espalda, los lumbares y otras zonas del cuerpo. 

Consejos para utilizar tu faja de manera eficaz

Con todo lo anterior, lo más recomendable es que le des un uso moderado a las fajas para adelgazar y que lo complementes con hábitos como:

  • Llevar una dieta sana, equilibrada y en la que estén presentes todos los grupos alimenticios básicos para desarrollar tus funciones diarias.
  • Establecer una rutina de ejercicios diarios para quemar calorías y afirmar los músculos de las zonas como el abdomen y la cintura.
  • Antes de usar la faja, hidrata bien la zona de tu cuerpo en la que vayas a usarla. Puedes hacerlo con cremas reafirmantes.
  • Usa la faja sólo durante el día o cuando estés en movimiento. Si la usas mientras duermes, puede impedirte un buen descanso y ser fuente de bacterias.

No olvides que tu faja reductora puede ser un buen complemento para moldear y resaltar tu figura. Sin embargo, si realmente quieres adelgazar y tonificar tu cuerpo, no hay nada mejor que una dieta saludable y un poco de ejercicio diario.