jengibre para adelgazar

¿Sirve el jengibre para adelgazar?

A veces las cosas más sencillas y naturales pueden ser sorprendentes y de gran ayuda para el buen funcionamiento del organismo. Es el caso del jengibre, una de las raíces de uso común en la culinaria y en la medicina oriental desde hace siglos. Este ingrediente cada vez más popular se incorpora también en platos mediterráneos y es conocido por aliviar molestias tales  como los constipados y problemas digestivos puntuales. Sin embargo, el uso del jengibre para adelgazar es uno de los aspectos que ha contribuido a convertir esta planta en un producto de moda y saludable (al menos en occidente) en los últimos tiempos.

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¿Cómo actúa el jengibre en el organismo?

Uno de los beneficios más destacados del jengibre es el poder antiinflamatorio. La raíz, de hecho,  alivia los síntomas de resfriado gracias a componentes como la vitamina C. En caso de mala digestión ayuda a mejorar el proceso, siendo su potente capacidad depurativa, uno de los efectos más interesantes atribuidos al jengibre.

Este aspecto se considera el responsable del apreciado efecto adelgazante del jengibre. En el cuerpo esto se traduce en una regulación de las funciones digestivas, gracias al efecto termogénico (de calentamiento) producido por los principios activos presentes en la raíz. En pocas palabras, tomar jengibre tiene varios beneficios para el cuerpo:

Por esto se considera un buen aliado si estás intentando bajar de peso. Integrarlo en tu dieta equilibrada podría ser una válida opción para quemar esa grasa en exceso de forma más eficaz y al mismo tiempo añadir sabor a tus platos. Pero recuerda que en tu rutina no tendrá que faltar un poco de actividad física, la que mejor se adapte a tu estilo de vida y necesidades.

¿Cómo usar el jengibre para adelgazar?

Su sabor es muy característico, si lo has probado al menos una vez probablemente ya sabes si es amor o odio. Aunque su gusto  entre ácido y picante no te haya convencido del todo a la primera, deberías darle una segunda posibilidad. Sus propiedades saludables podrían valer la pena para una segunda oportunidad.

La forma más sencilla y práctica es preparar un té de jengibre, dejando hervir en un recipiente una taza de agua con 2 o 3 pedacitos de raíz, durante algunos minutos. Si a este té, además, añades un trozo de piel de limón (procura que sea ecológico) estarás incrementando las propiedades digestivas de la infusión. El té de jengibre y canela, en cambio, potencia el efecto termogénico que ayuda tanto a aliviar los síntomas del resfriado como a quemar grasa.

Si te gusta el pescado, ya tienes otra excusa para integrar el jengibre en tu dieta. El gusto fresco de esta raíz se casa perfectamente con platos a base de pescado, añadiendo un toque un poco exótico y sin duda muy saludable.