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Antiaging: trucos y consejos para parecer más joven

Sabemos que te preocupa el proceso de envejecimiento y que harías todo lo posible por mitigar sus efectos. ¿Quién no quiere, por ejemplo, lucir una piel tersa y luminosa?

¿O disimular esas molestas arrugas del rostro? A continuación te damos algunas claves para tu proceso de antiaging.

Antes de entrar en ello, deja que hagamos un poco de memoria. En la Edad Media, los alquimistas soñaban con encontrar una fórmula que garantizara la eterna juventud. Aislados en sus talleres, muchos de ellos clandestinos, intentaban por todos los medios hallar la pócima mágica que diera a los humanos una cualidad que hasta entonces era exclusiva de los dioses: la inmortalidad.

Sin embargo, su proyecto nunca llegó a buen puerto. ¿Por qué? La razón es sencilla: el envejecimiento del cuerpo es inevitable y forma parte del ciclo natural de la vida. No podemos alterarlo ni mucho menos detenerlo.

Eso no quiere decir que no podamos hacer nada para disminuir sus efectos. De hecho, cuando hablamos de antiaging nos referimos a un campo de la medicina que se ha especializado en la investigación, la prevención y los tratamientos para la reversión de la edad y sus efectos.

¿Te suena de algo? Seguro que sí, pues se trata de un concepto que desde hace algunos años ha empezado a cobrar protagonismo. No obstante, muy pocas personas saben en realidad qué consiste y cómo incorporarlo a sus vidas.

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Lucir más joven: antiaging y algunos consejos prácticos

Espera, hagamos una última aclaración antes de entrar en materia. El antiaging va más allá de la aplicación de cremas, productos cosméticos o tratamientos. Tiene que ver con una mirada más integral del bienestar.

Que el envejecimiento sea algo inevitable no quiere decir que no podamos actuar para disminuir sus efectos y prevenir las enfermedades que de él se deriven Por ello, el objetivo del antiaging es fomentar hábitos saludables en nuestra vida y reducir el riesgo de sufrir complicaciones futuras. ¿De qué hábitos hablamos?

a) Hacer ejercicio. Dos o tres sesiones semanales de ejercicio, sea el que sea, nivelan la energía de nuestro cuerpo, mejoran nuestra condición física y, por ello, frenan el envejecimiento. Está comprobado que las personas que realizan ejercicio físico tienen mayor bienestar y lucen más jóvenes.

b) Evitar el exceso de alcohol y la nicotina. La ingesta excesiva de alcohol afecta el cerebro y provoca el envejecimiento prematuro, además de favorecer la hipertensión y las alteraciones emocionales. A su vez, la nicotina es uno de los principales enemigos de la piel y constituye una de las principales causas para la aparición de arrugas y la pérdida del cabello. Si quieres lucir una piel más joven evita estos dos enemigos.

c) Buena alimentación. Llevar una dieta sana o dieta antiaging nos ayuda a mantener el equilibrio energético del cuerpo y a lucir más jóvenes, sobre todo si está basada en alimentos libres de químicos y conservantes.

d) Moderar la exposición al sol. La piel de una persona refleja los hábitos de vida que ha llevado. Por eso, además de lo dicho anteriormente, es preciso evitar una excesiva exposición a los rayos solares, lo cual causa la pérdida de la elasticidad de los tejidos y el colágeno.

e) Tratamientos adecuados. Si vas a recurrir a un tratamiento facial, ten en cuenta que debe ser el más indicado para tu piel. Valora las contraindicaciones que pueda traer. Entre los más utilizados están la clásica exfoliación, la técnica láser o el peeling facial o, en su variante para el cuerpo, el peeling corporal en cualquiera de sus modalidades.