adelgazar en la menopausia

¿Qué hacer y qué no hacer para adelgazar en la menopausia?

Si ya has pasado de los 50, no tienes por qué renunciar a las dietas que hayas hecho hasta el momento. Al contrario, debes adaptarlas para que puedas adelgazar en la menopausia. Es un momento clave de tu vida y debes asumirlo como tal. ¿Qué debes hacer y qué debes evitar para conseguirlo?

En la menopausia nuestro cuerpo sufre desequilibrios de carácter hormonal que no hemos experimentado antes. Nuestro ciclo reproductivo llega a su fin y es normal que experimentemos sudores fríos, problemas urinarios o sexuales, problemas para dormir o dolores en las articulaciones, entre otros síntomas.

A raíz de todos estos cambios, que en algunas mujeres son más notorios que en otras, debemos aumentar los cuidados de nuestra salud. Cualquier desajuste puede dar lugar a complicaciones o problemas más serios.

Uno de los cambios más significativos de esta etapa es que nuestro metabolismo se ralentiza, con lo cual somos más propensas a ganar peso aunque llevemos la misma dieta de los últimos años. A esto nos referíamos, cuando te advertíamos que una de las claves consiste en adaptar nuestros hábitos alimenticios.

Adelgazar en la menopausia: consejos y advertencias

Según algunos estudios, el 75% de las mujeres suele aumentar de peso durante la menopausia: concretamente entre 5 y 10 kilos. Además, tres de cada cuatro son más propensas a la acumulación de grasa corporal, lo cual supone un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o algunos tipos de cáncer.

Para evitar que esto ocurra, es preciso tener en cuenta algunas advertencias y consejos que nos ayuden a mantenernos en forma. Veamos: 

a) Consejos: lo que sí debes hacer:

  • Ejercicio físico diario. Según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), lo más recomendable es realizar dos sesiones semanales de ejercicio de 45 minutos. Más que la resistencia física, la prioridad debe ser la flexibilidad y el fortalecimiento muscular. Descarga este eBook con tips para ejercitar sin darte cuenta.
  • Priorizar el consumo de verduras y hortalizas. Alimentos como la col, el brócoli, las espinacas, la calabaza, las berenjenas y los ajos ayudan a mejorar nuestro metabolismo y, de paso, eliminan las toxinas y las grasas.
  • Moderar la ingesta de calorías. Una dieta sana debe concentrar la mayor parte de calorías en el desayuno y en la comida y disminuir su aporte durante las noches. Se recomienda además el consumo de pescado azul dos veces a la semana y de otros alimentos ricos en Omega 3.
  • Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día. El agua nos garantiza una buena hidratación, especialmente después de hacer ejercicio, y nos ayuda a eliminar líquidos y residuos. También se recomienda una copa de vino tinto a la hora de la cena para evitar la depresión y liberar las tensiones.

b) Advertencias: lo que no debes hacer:

  • Ten cuidado con las dietas demasiado estrictas. Prescindir de algunos alimentos o incluso pasar hambre, no son las mejores alternativas; en parte, porque pueden generar complicaciones severas; y en parte porque tu organismo entra en un círculo vicioso en el que consigues adelgazar en el corto plazo pero, a la vez, a largo plazo vuelves a ganar el peso perdido.
  • Forzar tu resistencia física. Cuando subimos de peso en la menopausia, una de nuestras primeras reacciones suele ser aumentar la intensidad del ejercicio físico que realizamos a diario. ¡Espera! Recuerda que tu resistencia ya no es la misma y que debes esperar a que los cambios se manifiesten progresivamente.

[hs_form id=”12″]