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Desayunos para no pasar hambre el resto del día

El desayuno es la comida más importante del día. Seguro que habéis escuchado alguna vez en boca de vuestra sabia madre o abuela eso de “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. Pues bien, al dicho no le falta razón.

Los desayunos nos deben proporcionar todos los nutrientes necesarios para aguantar el resto de la jornada sin pasar hambre y evitando picar entre horas. Suena a ficción. Pero si le dedicamos la atención que se merece a qué desayunar conseguiremos que cumpla su función.

Mientras que en la cena debemos consumir el mínimo de calorías posibles porque no vamos a quemarlas, en el desayuno sucede precisamente lo contrario. El aporte calórico de esta comida debe ser elevado y representar alrededor de un 30% del total de calorías consumidas durante todo el día.

Es verdad que muchas veces nos falta tiempo para sentarnos a disfrutar de un desayuno en condiciones pero saltárnoslo por ahorrarnos unos minutos puede pasarnos factura. No sólo repercutirá en nuestro estado físico sino también anímico. Y ahora sabrás por qué.

No desayunar provoca que el cuerpo inicie un proceso de ahorro de energía que deriva en somnolencia que nos hace ir aletargados durante el día. Pero eso no es todo. Cuando por fin se rompe el ayuno y se ingiere algún alimento, éste es enviado al depósito de reservas y se transforma en grasa para el cuerpo. Por eso, si es necesario, debemos incluso madrugar un poco más para reservar una parte de nuestro tiempo matutino a coger energía para el resto del día.

Después de aproximadamente ocho horas de ayuno necesitamos recuperar fuerzas con un desayuno saludable. Una comida que nos ayuda a regular el apetito del día, mejorar el estado nutricional, aumentar el rendimiento físico y mental, mantener un peso adecuado y hasta mejorar el humor. ¿Qué más se le puede pedir?

Vista su importancia, vamos a repasar qué desayunar y qué alimentos incluir para que el desayuno sea equilibrado. No deben faltar los hidratos de carbono (como los cereales) ya que el cuerpo los transforma en glucosa para obtener energía. Se deben combinar con un aporte vitamínico en forma de frutas o verduras, básicas para el correcto funcionamiento del organismo y su sistema de defensa. La fibra también es necesaria ya que regula la función intestinal y promueve una menor absorción de grasas. Y por lo último, los minerales como el hierro, el calcio o el magnesio que encontramos en lácteos, frutas y vegetales y frutos secos.

Ahí va nuestra propuesta de desayuno saludable: una taza de leche o yogur descremados, dos rebanadas de pan integral y cuatro galletas de arroz untadas con queso crema y mermelada o una taza de cereales, un zumo de naranja y una pieza de fruta. Con este desayuno deberíamos aguantar sin problemas hasta la comida. Si nos entrase hambre podemos picar algún snack dulce o salado de Siken®.

La clave de una dieta equilibrada está en esta primera comida del día que nos ayuda a acelerar el metabolismo y quemar grasas con más facilidad. Así que ya sabéis, ¡romped el ayuno y empezar el día con un completo des-ayuno!