Comer entre horas ayuda a tu metabolismo, a saciarte y mejora tu estado de ánimo

Por qué es bueno comer entre horas

Sabemos que se trata de un tema polémico, existen posiciones encontradas entre los detractores y defensores sobre los beneficios de comer entre horas. En este post, sin embargo, nos queremos posicionar y explicarte por qué creemos que es recomendable esta práctica alimenticia.

Hoy en día, la mayoría de nosotros estamos la mayor parte del día fuera de casa y pasa mucho tiempo entre las principales comidas. La principal razón por la que algunos nutricionistas recomiendan comer algo entre horas es precisamente ésta, la distancia entre comida y comida. Comiendo de forma moderada cada 3 ó 4 horas ayudaremos a mantener activo el metabolismo, incrementando el gasto calórico total del organismo. Además, si comemos algo entre las comidas principales también estaremos saciando nuestro apetito y no comeremos tanta cantidad cuando llegue la hora de la comida principal. Aunque se habla mucho menos de él, otro beneficio de comer entre horas es que ayuda a levantar el ánimo. Hacer un parón de las rutinas del día a día para comer algo contribuye a relajar la mente y a controlar el estrés. Si, además, lo que comes es algo que te gusta, los beneficios para tu estado de ánimo son clarísimos.

Toda esta teoría se puede venir abajo si los alimentos que escogemos para nuestras comidas de entre horas no son adecuados. Por muy recomendable que sea comer entre horas, si lo que elegimos son alimentos híper calóricos y ricos en grasas como las patatas fritas, productos de bollería o bebidas gaseosas y azucaradas estos beneficios no se notarán tanto. La sensación de energía y vitalidad que puede dar un pequeño tentempié de frutos secos o una barrita se puede convertir en pesadez y tu dieta se alejará de ser una dieta equilibrada.

Entre los alimentos más populares para comer entre horas destacan los frutos secos, una gran fuente energética, que te recomendamos que comas en pequeñas cantidades y acompañados de yogur. También las frutas con pocos azúcares como la manzana o saciantes como el aguacate y los batidos. Por la mañana es muy habitual comer tostadas con queso fresco o barritas de cereales. También puedes decidirte por opciones más modernas como el tofu en cualquiera de sus variedades, un alimento muy digestivo y ligero.

Para terminar, una recomendación en la que estamos seguros de que todos los nutricionistas estarán de acuerdo es que ir bebiendo pequeñas cantidades de agua o infusiones durante todo el día puede ayudarte a evitar algún picoteo de más.

¡Muy buen provecho!