Consejos para cenar bien sin perder la figura

Qué cenar para mantener el peso

La cena es, en el mejor de los casos, el único momento del día en que nos podemos permitir el lujo de echar el freno de mano y disfrutar de forma tranquila con nuestra familia o amigos. Es la comida más elaborada del día, un punto de equilibrio dentro de nuestras ajetreadas vidas y esto a veces no casa bien con el cuidado de nuestra línea. En este post te queremos dar algunos consejos que te permitirán seguir disfrutando de la cena sin renunciar a mantener tu figura.

El primer consejo que te queremos dar es que te olvides del mito de no comer o comer muy poco a la hora de la cena y pienses más en qué comer. La clave de una buena salud alimenticia es incluir en la dieta alimentos equilibrados y que la cantidad que consumas de los mismos sea la que necesita tu cuerpo.

En cuanto a los alimentos más recomendables para la hora de la cena, lo ideal es pensar en ingredientes poco calóricos. Por la noche, cuando ya hemos dejado atrás las actividades diarias y nos preparamos para descansar, es el momento del día donde el consumo calórico es más débil, así que la lógica dice que también deberíamos ingerir menos calorías. Una cena a base de alimentos poco calóricos te permitirá recibir los nutrientes y vitaminas que necesitas para mantener tu salud en buen estado y no tiene por qué ser sosa o aburrida. Prepara tus platos al grill, al vapor, al horno o cuécelos, te quedarán muy sabrosos y no tendrán extras de calorías.
Como principales protagonistas de tus platos, te recomendaríamos los pescados blancos o carnes magras, las verduras, los huevos y los lácteos. El pescado blanco, como el mero o la dorada, es una fuente proteica y de grasas ideal para una cena ligera con ensalada. También lo son las carnes como la ternera sin grasa, el pollo o el pavo.
Verduras como las espinacas, calabacín, calabaza, alcachofas y zanahorias son una gran fuente de vitaminas y nutrientes y tienen pocas calorías. Las puedes consumir en puré, crema o enteras cocinadas en el wok, al vapor o al horno.
Los huevos son una gran alternativa los días que llegas a casa tarde y no tienes tiempo de cocinar. Son una gran fuente de proteína, fáciles de digerir y los puedes degustar en formato tortilla, revueltos con verduras o cocidos y como un ingrediente más de la ensalada.
Si al terminar de cenar o antes de ir a dormir te entra hambre, o te apetece picar algo puedes decantarte por los lácteos. Su gran propiedad es que contienen triptófano, un aminoácido que interviene en la síntesis de melatonina, hormona que entre otras funciones, regula el sueño.

¡Disfruta de la cena!