5 consejos para ayudarte a sentirte mejor

5 acciones diarias que te ayudarán a sentirte mejor

Hay momentos en los que todo parece moverse demasiado rápido y el estrés y las obligaciones nos alejan de nosotros mismos y no dedicamos el tiempo necesario a hacer las cosas que nos hacen sentir bien con nosotros mismos. Si este también es tu caso, es el momento de cambiar. Y te vamos a decir cómo. Te proponemos 5 acciones que te van a ayudar a centrarte en lo que te hace feliz, sin olvidarte de tus rutinas habituales pero focalizando el esfuerzo hacia tu bienestar. ¿Nos ponemos en marcha?

1. Ejercita tu cuerpo

Que el ejercicio físico es beneficioso para el cuerpo humano no es un secreto para nadie. Lo que puede que no tanta gente sepa es que está más que demostrado que realizar cualquier tipo de ejercicio físico también tiene beneficios para la mente. Y es que la actividad física hace que el cuerpo libere endorfinas y mejore el estado de ánimo. Además, ayuda a combatir el estrés.
Si durante la semana no tienes tiempo para dedicar al ejercicio físico puedes hacer algunos cambios en tus rutinas que te ayuden a hacer ejercicio sin dedicarle mucho tiempo. Por ejemplo, abandona el ascensor y sube o baja todos los pisos por las escaleras, baja del metro o el autobús una parada antes de la tuya y camina un poco o fuérzate a levantarte de la silla cada hora y dar una vuelta por donde estés.

2. Cuida tus relaciones

Las relaciones con las personas de nuestro entorno son claves para la felicidad. Una buena conversación con alguien cercano produce una sensación de bienestar y a una mejor experiencia de nuestro entorno. Y tener una buena relación con las personas que coinciden con nuestro día a día, compañeros de trabajo o de las actividades que realizamos en el día a día, también aporta una sensación de bienestar muy necesaria para estar bien con uno mismo. Por ello, reservar un espacio de cada día para cultivar las relaciones personales solo puede que tener efectos positivos.
Una gran manera de fomentar las relaciones en casa es hacer las comidas con a televisión apagada y los aparatos tecnológicos fuera del campo de visión. Si comes en el trabajo puedes proponer reservar la hora de la comida para juntaros y comer en grupo. Así desconectaréis de la rutina del trabajo y os sentiréis más activos y descansados reprendáis la actividad laboral.

3. Recuerda los buenos momentos

Mucha gente piensa que acordarse de los buenos momentos cuando estás en pleno momento de estrés o tienes una semana dura por delante hará sentirse más agobiadas a las personas. Se ha comprobado que no es así sino más bien al contrario. Nuestros pensamientos definen nuestro estado de ánimo, con lo que recordar los buenos momentos que hemos pasado, una buena conversación o alguna anécdota que nos haya hecho sentir bien desencadenará una sensación positiva que nos hará sentir bien Nuestra recomendación: en los momentos que te sientas agobiado o especialmente estresado, para un momento y recuerda un buen momento pasado, así recuperarás la energía positivad de aquél momento y tendrás la fuerza suficiente para afrontar el momento de estrés con buen ánimo.

4. Ponte retos asumibles

Otra de las principales causas del estrés es la sensación que muchas veces tenemos de que no llegamos a conseguir todas las cosas que nos proponemos. Muchas veces esto se debe a que no tenemos unos objetivos realistas. Lo que también es cierto es que cumplir los objetivos propuestos genera una sensación de satisfacción muy beneficiosa para cuerpo y mente. Por lo tanto, plantearse unos retos alcanzables y realistas es una forma de conseguir pequeños momentos de felicidad que suponen un plus de energía positiva que vendrá muy bien. Un ejemplo de reto asumible podría ser dedicar un día a la semana a cocinar algo que te guste o organizar una reunión con amigos para el fin de semana.

5. Controla tus pensamientos

Hemos dejado para el final el hábito que nos parece más difícil de adquirir, pero también el más beneficioso. En muchas ocasiones, lo que nos causa el estrés emocional es que sobre pensamos todas las cosas que tenemos que hacer y las que nos preocupan y nuestra mente se sobrecarga de tensión. Una de las mejores maneras de controlar este tipo de estrés es la meditación. No hace falta que te apuntes a un curso de yoga o de meditación o que pases un tiempo en algún monasterio. Simplemente con coger el hábito de parar, cerrar los ojos y pensar únicamente en respirar ya te ayudará a parar todos los pensamientos que te producen estrés y ordenar tu mente, que es clave para afrontar todos los retos que te presenta el día a día sin perder la calma y la tranquilidad.