In Bienestar y Salud

Seguir una dieta es difícil, pero a veces, la mayor complicación llega cuando la acabas y tienes que mantener el peso logrado. ¿Cómo evitar la tentación de ir a la nevera a coger cualquier cosa? Te hacemos una sugerencia: intenta que “cualquier cosa” sean desayunos, barritas y snacks saludables, pero plenos de sabor. ¡Porque cuidarse no tiene por qué ser aburrido!

¿Has terminado tu dieta? Ahora te debes ver estupenda. Pero seguro que más de una vez quieres complementar las comidas con visitas esporádicas a la nevera, a la cafetería o al cajón de la mesa del trabajo para coger, en la mayoría de los casos, algo dulce.

Sin embargo, existe una manera de mantener los resultados de tu dieta sin dejar de comer. Se trata de tomar un buen desayuno (copos de salvado o tostadas de avena o trigo), sustituir una comida por dos barritas sabor yogur, cookie, chocolate, naranja o frutas del bosque. Y si te siguen dando ganas de asaltar la nevera o el cajón, ¡antes que nada coge un tentempié rico en proteínas o fibra!

Consejos para mantener el peso ideal

Una vez conquistada la vida equilibrada, cuidarse resulta más sencillo de lo que imaginas. ¿Qué puedes hacer?

1)     Comer bien fuera de casa

La mayoría de los restaurantes incorporan platos sanos en su menú, pero también puedes hacer tu propia fiambrera con un aporte equilibrado de frutas, verduras e hidratos de carbono. Y si la prisa apremia en el momento de comer, ¡elige dos barritas sustitutivas!

2)     No pesarte todos los días

Con una vez a la semana bastará. ¡Que la báscula no te obsesione!

3)     Haz cinco comidas al día

Mantén el hambre a raya y controla la ansiedad comiendo muchas veces, pero poca cantidad. ¡Dedica tiempo al desayuno, que es la comida más importante del día y vale la pena que sea de calidad! ¿Qué tal ‘un chute’ de fibra? ¿Te apetecen unos copos de salvado de avena y tostadas o copos de salvado de trigo? Intenta también que la cena no sea muy copiosa.

4)     Varía los menús

Verduras, legumbres, cereales y pasta integrales. ¡Come de todo! También carnes magras (pollo, pavo, ternera blanca), que tienen mucha fibra y poca grasa; y pescado, porque es una buena fuente de proteínas de alto valor biológico. Otra opción es que complementes tu menú con tentempiés de fibra y proteínas. Son muy saludables y te servirán, además, para saciarte y hacer que comas menos.

¿Estás lista? ¡Cuéntanos tu experiencia!

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