DESCUBRE NUESTROS SUSTITUTIVOS CON COLÁGENO
¡Prueba los sustitutivos con colágeno de Siken para complementar tu dieta!
Aunque parezca exclusiva del verano, la natación es un deporte que se practica durante todo el año. En la época cálida se disfruta de una manera más lúdica y resulta de gran ayuda para combatir las altas temperaturas. Estar bajo el agua es una de las mejores formas de desconectar y cargar pilas para seguir con la rutina diaria, por lo que su práctica es muy recomendable en invierno. Los beneficios de la natación son muchos, ya sea en el mar o en la piscina. ¿Aún no terminas de decidirte? Te contamos por qué deberías comenzar a nadar ya.

Una de las principales ventajas es que en la natación la gravedad no interviene en los movimientos. La movilidad es más fácil porque no interviene la gravedad. Seguro que desde pequeña has alucinado con eso de que pesemos menos en el agua. Pues ahora te servirá para una práctica deportiva menos lesiva.. Sin impactos ni rebotes, el riesgo de lesiones es menor que en el running, por ejemplo. La natación es un deporte especialmente indicado para personas en proceso de recuperación de lesiones, especialmente de rodilla y de tobillos.
La natación es uno de los mejores deportes para tonificar la musculatura. En sus movimientos intervienen todos los músculos del cuerpo, aunque especialmente los del tronco superior. Unos treinta minutos continuados de natación, al menos tres días a la semana, te ayudarán a fortalecer la musculatura y a moldear tu cuerpo. Además, notarás los beneficios de la natación en tu celulitis. Al tiempo que tonifica tu musculatura, quemará grasa, por lo que te ayudará a deshacerte de ella.
¿Cuántas veces has dicho que te dolía la espalda y te han respondido que te vendría bien nadar? Sin duda, los beneficios de la natación para la espalda son importantes. Como consecuencia del trabajo muscular que se lleva a cabo nadando, se fortalece la musculatura de la espalda. También se corrigen malas posturas asociadas a movimientos erróneos. La práctica de la natación contribuye de esta manera a eliminar dolores de espalda y a mejorar su flexibilidad. Ahora, es importante que acudas previamente a un médico o fisioterapeuta que te indique cuál es el estilo que mejor que vendrá. Dependiendo de tu dolencia, puede que algunos resulten perjudiciales.
Al no poder respirar bajo el agua, la natación es el mejor deporte para aprender a controlar la respiración. Al nadar, aprenderáss a respirar de una forma más pausada y eficaz: aprovechando cada inspiración, aumentarás tu capacidad pulmonar. Este control de la respiración es de gran ayuda para que la oxigenación de la sangre no aumente y reduzcas el estrés de los músculos.
Al aumentar tu capacidad respiratoria, la práctica de la natación también ayuda a mejorar las condiciones del corazón. Favorece su buen funcionamiento y reduce la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Uno de los beneficios más curiosos del desarrollo cardiovascular que ganarás con la natación es que mejorarás tu memoria. Las cadencias respiratorias que se ponen en práctica al nadar ayudan a oxigenar el cerebro. Por otra parte, la coordinación motriz produce que el cerebro cree nuevos lazos neuronales.
Como ya hemos dicho, la natación implica el movimiento y coordinación de la gran mayoría de los músculos del cuerpo y de la respiración. Esta es una gran forma de mejorar las capacidades motrices del cuerpo. Otro de los grandes beneficios de la natación es que mejorararás el equilibrio y el tiempo de reacción.
Hemos repetido en varias ocasiones que con la natación se trabajan todos los músculos del cuerpo. Y que a través de su práctica, se ven tonificados. Por tanto, los beneficios de la natación para la musculación son evidentes. Sobre todo en el tren superior. Prueba a alternar entre los diferentes estilos de natación para incidir en unos u otros grupos musculares.
Ahora que hemos visto todos los beneficios para cuerpo y mente que puede darte la natación, queremos compartir algunas recomendaciones para practicarla. No te pierdas nuestros consejos para que disfrutes de tus horas en el agua de la mejor manera.

Seguro que, con todo lo que te hemos contado, tienes motivos más que de sobra para comenzar a nadar. Busca una piscina cerca de tu casa o del trabajo y ¡al agua patos! Cada vez son más los gimnasios que la tienen y abren en amplios horarios, encontrar uno que te encaje es más fácil que nunca. Si tienes alguna inseguridad en tu práctica, puedes comenzar tomando alguna clase. Con ellas, además de ganar confianza, afinarás tu técnica, lo que redundará en una mayor eficiencia.
¿Cuándo vas a empezar a nadar? Ya verás lo bien que te viene para deshacerte del estrés y sentirte mejor. ¿Te animas?