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¿Quién no recuerda cuando, en tiempos pasados, le mandaban a por el pan con una moneda en la mano? En buena parte de los hogares españoles, no se pone la comida si no hay una barra de pan en la mesa. Con el paso del tiempo, las costumbres cambian: ya no es tan común que sean los niños quienes vayan a por el pan; tampoco es ya la barra el único tipo de pan. Esto hace que conocer las calorías del pan tenga una respuesta de casillas múltiples. Por eso vamos a ayudarte. Te vamos a contar todo lo que puedes preguntarte acerca de los diferentes tipos de pan y sus calorías.

El pan es una mezcla de agua, harina de algún cereal y sal. También suele incluir alguna levadura para que fermente y su textura sea esponjosa. Además de estos ingredientes básicos, también se pueden incluir otros como frutos secos, granos o semillas, aceites o grasas, verduras, queso, etc. Si te apetece incorporar alguno de ellos, ten en cuenta que puede influir en las calorías del pan.
La forma de cocinado más habitual es el horneado, pero también puedes encontrar panes al vapor o fritos, sobre todo en la cultura oriental.
El pan es un alimento tradicional en muchos países del mundo: se come pan en Europa, Oceanía, Oriente Medio, India y América. Su consumo comenzó en la prehistoria y ha llegado hasta la actualidad.
La respuesta es bien sencilla: claro, el pan engorda y, como ocurre con otros alimentos que no tienen una única composición, las calorías del pan van a depender de sus ingredientes. Así que vamos a ver algunos de ellos.
Hay muchos tipos de pan y según se va conociendo más de alimentación saludable, más que se van poniendo de moda. Y decimos poniendo de moda porque muchos de ellos se conocen de toda la vida, como el pan de centeno.
Es el pan por antonomasia, el que resulta más fácil de encontrar, el disponible en cualquier sitio. Según indica la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), las calorías del pan blanco son 240 por cada 100 g de alimento.
Aunque se pueda pensar que tiene las mismas calorías que el pan blanco, el pan blanco sin sal es un poco más calórico, ya que tiene 263 calorías por cada 100 g de porción comestible. 
Como comentábamos antes, este tipo de pan es uno de esos clásicos que ha vuelto al primer plano con el auge de la vida saludable. Igual que le ha pasado a las tortitas de avena o al porridge (¿has probado ya el porridge sustitutivo de yogur y frutos rojos?) cuando se han puesto de manifiesto las bondades de este cereal.
El pan de centeno engorda, como todos los alimentos, y tiene 221 calorías por cada 100 g.
Hasta hace pocos años, la única alternativa al pan blanco era el pan integral. Cuando se empezó a cuestionar el consumo de pan blanco. su demanda aumentó y empezó a hacerse necesaria una ley que regulase qué es un pan integral y qué no lo es. Desde ese momento, solo se puede decir que es integral, el pan elaborado con harina 100 % de grano completo. El valor nutricional del pan integral es muy interesante, más allá de sus 251 calorías por 100 g de porción comestible. Según se puede comprobar en BEDCA, sos 100 g también contienen:
Si hay un habitual de las cocinas es el pan de molde. Su versatilidad hace que pueda estar presente en todas las comidas del día, desde el desayuno hasta la cena. Sin duda, es un salvavidas en muchas ocasiones, aunque no convenga abusar de su consumo. Las calorías del pan de molde son 249 por 100 g. En el caso de las calorías del pan de molde integral son 251.
Las calorías del pan tostado, lleve o no sal, son 305 por 100 g.
Los amigos de Directo al Paladar saben mucho de comer bien y por eso tienen un listado de recetas con pan de lo más completo. Por aquí también somos muy paneros y por eso también tenemos nuestras recetas con pan favoritas. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Compartir es vivir!
Ya sabemos que el pan engorda y que las torrijas llevan otros ingredientes que no las hacen precisamente light, pero, una vez al año no hace daño. O eso dice. Y es que sin torrijas no hay Semana Santa, eso es así. La receta clásica lleva:
Elaboración:
Calienta a fuego medio la leche con la rama de canela, la piel de limón y 4 cucharadas de azúcar. MIentras esperas que hierva, corta el pan en rodajas y colócalo en una bandeja.
Cuando la leche rompa a hervir, retírala y viértela sobre las rebanadas de pan. No tengas prisa por comenzar con el siguiente paso. Es importante que el pan absorba toda la leche, así que espera hasta que se empapen bien. Bate los huevos.
Retira el pan de la fuente y ponlo sobre un papel absorbente, para retirar el exceso de líquido. Pasa las rebanadas por el huevo y fríelas cuando el aceite de oliva virgen extra esté bien caliente. Después, rebózalas en una mezcla de azúcar y canela. ¡Y listas para servir!
TRUCO: Ya sabemos que las torrijas son una bomba calórica, pero recuerda nuestro mantra: una vez al año no hace daño. Si quieres quitarle unas pocas calorías, una vez pasadas por el huevo, colocas tus torrijas en un recipiente apto para horno y hornea. La receta quedará algo más ligera.
Las sopas de leche son otra de esas recetas de toda la vida que siempre triunfan. Si has compartido tiempo con tus abuelos, hasta puede que les hayas visto comerlas. Es una receta con pan ideal para el desayuno, que además se elabora de una forma muy sencilla. Para hacerlo, solo necesitas tener pan del día anterior. Pon unas rebanadas en un cazo, añade leche y llévalo a ebullición. Cuando hierva, apaga el fuego, retira e integra ambos ingredientes, removiendo con una cuchara. ¡Listo! Si quieres darles un toque diferente, solo tienes que ponerle cacao en polvo o canela. 
¿Te animas a compartir tus #recetasSiken con pan? Ahora que sabes cuántas calorías tiene el pan blanco, seguro que te resulta más fácil decidir si lo comes… o no.
Fuentes:
Pan. Wikipedia
Entra en vigor la nueva ‘ley del pan’, ¿el fin del timo del pan integral? 20 Minutos